Cuando una familia tramita la custodia de un menor migrante no acompañado en Estados Unidos, entrega al gobierno su dirección, sus huellas dactilares y la de todos los miembros del hogar.
Esa información se usa para verificar que el entorno es seguro para el niño. Ahora también se usa para arrestar a quien la entregó.
La administración Trump eliminó la regla que impedía a la Oficina de Reasentamiento de Refugiados (ORR), encargada de atender a los menores migrantes no acompañados, compartir información sobre posibles patrocinadores con el ICE.
Desde entonces, agentes de migración utilizan esos datos para localizar y detener a familiares que iniciaron trámites de custodia.
Más controles, más tiempo en albergues
Bajo la administración Trump, el proceso de verificación para los patrocinadores ahora exige huellas dactilares de todos los miembros del hogar.
Como consecuencia, el tiempo promedio que los menores no acompañados pasan bajo custodia federal aumentó de 30 días en el año fiscal 2024 a 194 días en junio de 2026.
El gobierno de Trump identificó a más de 500 menores no acompañados que llevan al menos seis meses bajo custodia federal sin que ningún patrocinador haya podido recibirlos, y los incluyó en una lista para posible deportación.
Las deportaciones de menores se triplicaron
Un análisis de datos del ICE realizado por ProPublica encontró que los menores no acompañados están siendo detenidos y deportados a un ritmo aproximadamente tres veces mayor que durante el primer mandato de Trump.
Los jueces de migración emiten más de 10 mil órdenes de deportación y salidas voluntarias cada mes para menores migrantes, una tasa casi cuatro veces mayor que en la primera administración.
Los llamados «superpatrocinadores»
El Departamento de Justicia identificó a los denominados «superpatrocinadores», personas que obtuvieron la custodia de más de tres menores sin parentesco, como posibles blancos de acción judicial.
El fiscal general interino Todd Blanche señaló que se investiga si esos patrocinadores acogieron a los niños de manera fraudulenta.
Asumir la custodia de varios niños migrantes sin parentesco no es un delito. Sin embargo, la investigación está en curso.
La advertencia de los expertos
Un portavoz del Departamento de Seguridad Nacional defendió las detenciones señalando que el objetivo principal es verificar el bienestar de los menores y que algunos patrocinadores arrestados tenían antecedentes por posesión de pornografía infantil, robo, fraude y homicidio
Bob Carey, exdirector de la ORR durante el gobierno de Barack Obama, advirtió que esta práctica puede generar temor entre las familias.
Los parientes podrían evitar presentarse ante las autoridades por miedo a quedar detenidos, aunque los niños continúen bajo custodia federal.
La organización Kids In Need of Defense advirtió que las medidas de control se centran cada vez más en el miedo y la separación como estrategia para impulsar las deportaciones, y señaló que el gobierno está comprometiendo significativamente la seguridad y las protecciones legales fundamentales de los menores.
Una emisora de NPR en California registró más de 100 detenciones de posibles patrocinadores hasta marzo de 2026. La administración Trump no ha informado una cifra total.
El resultado es un ciclo que se cierra sobre los propios menores: quienes podrían cuidarlos temen acercarse al gobierno, y los niños permanecen más tiempo en albergues federales, solos, esperando una reunificación que cada vez enfrenta más obstáculos.

