El festival "Noche de primavera" se realiza de manera simultanea en varias sedes de la Ciudad de México. Imagen: Especial
El festival "Noche de primavera" se realiza de manera simultanea en varias sedes de la Ciudad de México. Imagen: Especial

Gobierno de la CDMX planea “rave” en bosque La Cañada pese a destrucción del territorio por el turismo | ENTREVISTA

Ciudad de México.- En 2025, la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México promovió la realización del festival “Noche de primavera” en el bosque de La Cañada, ubicado en la alcaldía La Magdalena Contreras. Desde hace años, la zona muestra un deterioro preocupante que ha sido documentado por diversos actores; aun así, el 21 de marzo de este 2026, el gobierno de la CDMX pretende realizar el festival nuevamente, el cual ha sido anunciado como un rave por medios de comunicación. Ante esto, familias de la Comunidad Agraria del bosque de Los Dinamos piden respeto a este territorio ubicado al sur de la urbe; también exigen cuentas claras por proyectos relacionados con la turistificación de la zona.

El Centro de Estudios de la Cuenca del Río Magdalena es uno de los actores que han documentado y estudiado el deterioro de esta zona boscosa al sur poniente de la Ciudad de México, la cual está conformada por Los Dinamos y La Cañada. Este centro está integrado por integrantes de la Comunidad Agraria (comuneras y comuneros) y por personas de diferentes disciplinas que trabajan por la preservación del bosque, parte de cuyo suelo ―particularmente, el de Los Dinamos― pertenece a bienes comunales según un decreto de 1975.

Dentro de esta labor, quienes conforman el Centro han realizado estudios relacionados con el ecosistema, las especies que lo habitan, sus características geológicas y la importancia cultural del territorio, entre otros aspectos alrededor del bosque. Asimismo, incluso desde antes de su conformación como centro, parte de sus integrantes han observado y analizado los daños al suelo como consecuencia ―entre otras cosas― de la turistificación del lugar.

Publicidad del festival. Especial

Compresión del suelo, un grave problema en La Cañada

En entrevista para Paso Libre, Argelia Aguilar (integrante del centro y mujer comunera) explicó que el suelo de Los Dinamos y La Cañada es esencial para la retención de agua no sólo en La Magdalena Contreras sino en la CDMX en general. Una de sus funciones es absorber el agua y filtrarla hacia los mantos acuíferos, los cuales abastecen de agua a hogares, industrias y a las vidas del bosque como árboles y plantas. Asimismo, el río que cruza las más de 2 mil hectáreas del lugar también es usado para el suministro del líquido en la ciudad.

De acuerdo con Aguilar, desde 2016, el suelo de este bosque está experimentando graves afectaciones relacionadas con el aumento de visitantes a esta parte de la ciudad por eventos como el festival “Noche de primavera” y otras actividades turísticas. Estas actividades han aumentado desde el fin de los confinamientos por la pandemia de Covid-19.

Según lo observado por el Centro de Estudios de la Cuenca, la presencia y el desplazamiento de tantas personas dentro del bosque ha provocado la compactación del suelo, haciendo que pierda esa “naturaleza esponjosa” que le permite retener agua.

“Cuando nosotros pisamos con nuestro propio peso, ese suelo esponjoso se va compactando. Entonces, si nos imaginamos más de mil personas en un evento pisando, pues esa compactación es masiva”. Y si ese evento se repite cada año, o si además de él se hacen otras actividades con mucha gente (dice Argelia), el deterioro se vuelve profundamente grave. El suelo deja de absorber el agua y comienza a comportarse como concreto aplanado por donde el líquido sólo resbala.

Fotografías retomadas de un análisis realizado por el Centro de Estudios sobre los impactos ambientales de proyectos turísticos en el paraje de Tecalco, en Los Dinamos. La imagen de la izquierda corresponde a una parte del paraje en 2017; la de la derecha es la misma sección fotografiada en 2024.

Pese a este deterioro, una edición de “Noche de primavera” ya se llevó a cabo en 2025 en La Cañada, y antes de él ha habido festivales de cine al aire libre cerca del Paraje de Tecalco, el llano de Los Dinamos que fue asignado al padre de Argelia tras el decreto de 1975. Ante estos escenarios (en los que participan tanto entidades privadas como, en el caso del próximo festival musical, los propios gobiernos), comuneras y comuneros ya han tomado medidas.

En Los Dinamos, en el Mirador de Tarumba (anunciado como la Puerta del Cielo en publicidad turística) se ha empezado a restringir el número de visitantes permitidos, por ejemplo. Y el propio Centro realiza algunas actividades con convocatorias públicas, pero limitando la cantidad de asistentes. Porque el punto, afirma Argelia, no es que la gente no visite el lugar, sino que se haga con responsabilidad y cuidado. No obstante, mientras los gobiernos sigan impulsando proyectos de turistificación como el festival musical que se celebrará este 21 de marzo, no habrá medidas que logren revertir o prevenir el daño irreparable que se está provocando en Los Dinamos y en La Cañada.

La situación de esta última fracción del bosque es todavía más alarmante, pues según anunció el gobierno de La Magdalena Contreras en diciembre de 2025, se avecina el desarrollo de un corredor ecoturístico para satisfacer las necesidades de entretenimiento que la Copa Mundial de Futbol 2026 exigen a la CDMX. Y en este proyecto, tanto los gobiernos como el interés privado están violando los derechos de una comunidad entera que exige cuentas claras al respecto.

Captura de pantalla

Gobierno de Fernando Mercado debe pedir consentimiento a las comunidades

Más allá de los estudios que el Centro ha realizado, Argelia Aguilar nota la diferencia del suelo de La Cañada en su experiencia como parte de la Comunidad Agraria. “Nosotros crecimos ahí”, cuenta refiriéndose a ella y a su familia, “íbamos a trabajar al paraje, pero de manera recreativa solíamos ir a La Cañada; teníamos nuestros árboles favoritos”. Ahora, ella evita transitar por esta parte del bosque.

“Parece que estás en un desierto… es algo muy horroroso de ver”. En ese sentido, Argelia también comenta que la publicidad que tanto turismo ha atraído a La Cañada siempre incluye imágenes de la zona alta de Los Dinamos y no muestra la realidad de esa parte del bosque, la cual “está completamente destruida”.

La situación, lo sabe, va a empeorar si el corredor ecoturístico anunciado por el gobierno del alcalde Fernando Mercado Guaida en diciembre de 2025 a través de redes sociales llega a concretarse. Es por eso que tanto el Centro como otros actores de la comunidad se encuentran en alerta al respecto. Entre ellos se encuentra el colectivo Miradas Atentas Kontra el Despojo Ambiental (MAKDA), quien dirigió la solicitud de información con folio 0920747260000073 a la alcaldía La Magdalena Contreras para conocer datos como estudios de impacto ambiental y presupuestos destinados a la iniciativa. Sin embargo, la alcaldía respondió no tener información al respecto.

Ante esta opacidad, el Centro de Estudios de la Cuenca del Río Magdalena exige información clara al respecto. También, el cese a los proyectos de turistificación que ya han desembocado en consecuencias como: pérdida de vegetación por estacionamientos, senderos abiertos irresponsablemente y juegos mecánicos en el lugar; presencia de jaurías de perros ferales por mascotas perdidas o abandonadas en el bosque; erosión del suelo y consecuentes derrumbes en la carretera; contaminación del río, la cual no ha sido estudiada con profundidad por los gobiernos de acuerdo con la integrante y fundadora del Centro de Estudios de la Cuenca.

Fotografías tomadas en enero de 2026 de diferentes zonas de La Cañada.

Junto con el gobierno de Mercado Guaida y de la CDMX, Grupo Frisa también debe dar cuenta de sus amenazas a este territorio. Desde el decreto de 1975, esta inmobiliaria (que está dentro del proyecto de corredor ecoturístico) ha declarado ser dueña de La Cañada sin mostrar pruebas de ello a la Comunidad Agraria de Los Dinamos. Bajo esta supuesta propiedad, Frisa ha intentado desarrollar diversos proyectos ―como un campo de golf― que han sido frenados tanto por comuneras y comuneros como por el pueblo originario de La Magdalena Atlitic, dentro del cual se ubica el bosque.

Este pueblo originario tampoco ha sido consultado al respecto para dar su consentimiento, aun cuando dicho procedimiento debe aplicarse siempre que se vaya a tomar alguna medida que afecte a su comunidad según lo dicta la Ley de Derechos de los Pueblos y Barrios Originarios y Comunidades Indígenas Residentes en la CDMX.

El Centro de Estudios trabaja por impedir que el deterioro del bosque siga progresando. Su razón de ser tiene que ver con la difusión del conocimiento sobre el territorio para que cada vez más personas se apropien de su cuidad y exijan lo mismo a las instituciones. Pero, para que estos esfuerzos se concreten, es necesario que las y los gobernantes estén dispuestos a cesar en el uso lucrativo de un lugar que alberga vidas y permite la existencia de la ciudad.

1 comentario

  1. Macario Guillén

    Estoy de acuerdo pero porque hasta que hay un evento como este se están preocupando por esta cañada, ya van más de 30 años que los comerciantes lo tienen deterioro, sucio y contaminando, mi pregunta ❓ porque no los an sacado

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