Mapa del territorio de San Nicolás Totolapan elaborado por los alumnos de la progresión de aprendizaje "Caminito del agua". Fotografía: Lorena Luna Márquez
Mapa del territorio de San Nicolás Totolapan elaborado por los alumnos de la progresión de aprendizaje "Caminito del agua". Fotografía: Lorena Luna Márquez

Niñeces presentan «Radio Totolapan» por el cuidado del Río Magdalena-Eslava

Ciudad de México.- El concreto de la CDMX está rodeado de bosques y vidas animales y vegetales que, muchas veces, no miramos y por lo tanto no valoramos. Sin embargo, esto se está transformando. O esa es la percepción que niñas y niños de la escuela primaria “Catalina Cardona Nava” han intentado transmitir en las cápsulas “Caminito del agua”, un proyecto enfocado en la defensa del Río Magdalena- Eslava.

Este cauce de agua atraviesa el pueblo de San Nicolás Totolapan, uno de los cuatro pueblos originarios que conforman a la alcaldía La Magdalena Conteras. Su nombre náhuatl Totolapan significa “lugar de agua de las gallinas de monte”, y es aquí, cerca de la iglesia del pueblo, donde el aula de 5º grado de la escuela “Catalina Cardona” albergó la progresión de aprendizaje enfocada en el cuidado ambiental.

La progresión se construyó y aplicó de manera colaborativa; en ella participaron la bióloga Lorena Luna Márquez, la profesora Elizabeth Mota Rico, la académica Cora Jiménez Narcia y la docente y subdirectora de la escuela, Nereida Pérez Matlalcuatzi. Su trabajo inició en noviembre de 2025 y concluyó en marzo de 2026. A lo largo de 15 sesiones, se abordaron temas como qué es el territorio para las y los niños, qué información tienen sobre el Río Magdalena- Eslava y qué podemos hacer para proteger un ecosistema que poco a poco se ha deteriorado.

Niñas y niños de la primaria “Catalina Cardona Nava” durante la presentación de «Radio Totolapan» el 14 de mayo de 2026. Fotografía: Estudiantes de 5o grado de la institución.

El pasado de San Nicolás transmitido en “Radio Totolapan”

Además de ser bióloga, Lorena Luna también es originaria de la Subcuenca del Río Magdalena- Eslava, y para ella, este cuerpo de agua y el bosque que lo rodea son parte fundamental de su cuerpo-territorio. Esta es una de las razones por las cuales decidió hacer de “Caminito del agua” parte de su proyecto de maestría en Ciencias de la Sostenibilidad en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Según declaró a Paso Libre, las tierras comunales y ejidales de Totolapan y de Contreras en general han sido cuidadas y defendidas por la comunidad y, principalmente, por las y los campesinos y obreros. A lo largo de la historia, dichas tierras han sido la base para la alimentación de muchas personas, y en su pasado, la fuerza del agua dotó de energía a parte del sur-poniente de la CDMX.

“Estas tierras son fundamentales para el sostén de la vida en la Ciudad de México”, afirma Luna. “Sus bosques y pastizales son como esponjas que permiten la recarga de agua, regulan el clima, mitigan contingencias ambientales, mejoran la calidad del aire y ayudan a prevenir inundaciones”.

Aquí habitan plantas como el pino, el oyamel, el tlacote y el maíz; también hay animales como el ajolote de montaña, la serpiente de cascabel y el camaleón de montaña, además de hongos como el enchilado y el cemita rojo. A pesar de que esta flora y fauna ha ido perdiéndose con el paso del tiempo, aún hay esfuerzos para preservarlas. Y parte de estos esfuerzos es, justamente, el ejercicio de memoria realizado por las y los 32 estudiantes de 5º grado de la primaria “Catalina Cardona Nava”.

Uno de los terrenos de siembra que todavía persisten en San Nicolás Totolapan. Fotografía: Alcaldía La Magdalena Contreras

Junto con Lorena Luna y la profesora Elizabeth Mota, estas niñas y niños hicieron actividades para situarse dentro de su territorio partiendo de la inmensidad del Universo hasta llegar a la Subcuenca del Magdalena-Eslava. Entre otras actividades, fabricaron maquetas de este territorio, exploraron su relación emocional con el agua a partir de la elaboración de un palo de lluvia y, con el apoyo de algunos cortos animados, reflexionaron sobre el uso que le damos a este líquido vital.

También tuvieron la oportunidad de convertirse en reporteras y reporteros entrevistando a sus familiares para conocer más sobre el pasado de su pueblo; asimismo, visitaron las zonas boscosas de Totolapan y de su pueblo vecino (La Magdalena Atlitic) para documentar junto con sus madres y padres la riqueza ―pero también el daño― de esta zona al sur-poniente de la CDMX.

Es precisamente de este rol periodístico de donde nacieron las cápsulas de “Caminito del agua”. A lo largo de cinco capítulos, las voces de niñas y niños como Zoe, Samuel, Max y Yael abordan temas como la ubicación en el espacio del Río Magdalena-Eslava, el pasado y el presente de los bosques y ríos de Totolapan, así como las medidas que podemos tomar para cuidar el agua desde casa.

Las cápsulas fueron presentadas el pasado 14 de mayo frente a todos los grupos de la escuela primaria y de las madres y padres del 5º grado. Además de una actividad de cuentacuentos, las y los asistentes escuchamos algunos de estos capítulos. Mientras tanto, niñas y niños “cubrieron” el evento tomando fotografías como auténticos reporteros. Por otro lado, sus participaciones entre cada cápsula dejaron ver que, a corta edad, son conscientes de temas como la contaminación del bosque y los microplásticos que entran a nuestros cuerpos a través de la alimentación.

  • Algunas de las fotografías tomadas por los estudiantes de 5o grado durante la cobertura de la presentación de "Radio Totolapan".

Los capítulos producidos en “Caminito del agua” pueden escucharse en “Radio Totolapan, el radio de una escuela que florece en su territorio” haciendo clic aquí o en el siguiente reproductor de audio.

El “Caminito del agua” seguirá corriendo por el cauce de la autogestión

Según describe Lorena Luna, el objetivo de “Caminito del Agua” es explorar la relación con el territorio y los cuerpos de agua, además de identificar formas de cuidado del entorno social y natural. Pero, a todo esto, ¿qué es el territorio? Para responder a esta pregunta, las y los niños realizaron dibujos que no sólo incluyen al Río Magdalena-Eslava: en sus mapas también hay casas, escuelas, calles y personas transitando al lado de bosques y concreto.

Para ellas y ellos, todo esto es el territorio. Este territorio ―comenta la bióloga y maestrante― comparte problemáticas con otros pueblos, colonias y barrios de Contreras; aquí, la falta de agua, la tala ilegal y la amenaza constante de flora y fauna nativa (entre muchos otros aspectos) forma parte del panorama presente y futuro para las y los estudiantes de la primaria “Catalina Cardona”.

Es por eso que iniciativas como “Caminito del agua” son urgentes y, también, gozosas. Al respecto, Luna Márquez recibió comentarios de las y los alumnos como “Están muy bonitas todas sus actividades, no cambiaría nada”, lo que deja ver que los procesos de defensa del territorio también nacen desde el juego para las y los niños.

“No me gustó: ¡Me encantó!” declaró Samuel a Paso Libre cuando contó su experiencia en esta progresión de aprendizaje. Él, junto con su familia, visitó el Paraje Malpaso en Totolapan, donde pudo tomar agua directamente del río durante su trabajo como reportero.

En esta ocasión, “Caminito del agua” estuvo enmarcado dentro de «Florecer Nuestra Escuela en su Tierra», un proyecto de investigación colaborativa entre universidad-escuela-comunidad, impulsado por la doctora en Pedagogía Cora Jiménez Narcia. Sin embargo, Lorena Luna tiene la intención de llevar esta progresión de aprendizaje fuera de las aulas por medio de la autogestión.

De hecho, algunas de las actividades ya se han realizado en el Mercado Turístico de La Magdalena Atlitic. Los fines de semana, el colectivo Ecos del Río (conformado por juventudes y otras colectividades de La Magdalena Contreras) hace presencia en este y otros espacios de la alcaldía para realizar acciones que fomenten la apropiación y el cuidado del territorio. Entre dichas acciones se han elaborado palos de lluvia y se ha reflexionado con niñas y niños sobre su relación con el agua; esto, con la intención de salir del espacio académico y llevar la construcción comunitaria al espacio público.

“Siempre es necesario construir junto con más personas interesadas”, comenta Lorena. “Imaginamos y sostenemos la esperanza de que, trabajando colectivamente, podemos construir un presente y un futuro diferente para nuestro territorio”.

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