El incendio en la estación migratoria de Janos, Chihuahua, obligó a evacuar a 33 personas extranjeras y abrió nuevos cuestionamientos sobre las condiciones de seguridad en instalaciones del Instituto Nacional de Migración (INM).
Aunque ninguna persona murió durante la emergencia del 12 de septiembre, testimonios de quienes combatieron el fuego y organizaciones defensoras colocaron nuevamente bajo discusión la infraestructura y el modelo de detención migratoria en México.
Incendio en estación migratoria de Janos obliga a evacuar a 33 personas
La emergencia comenzó cerca de la medianoche en el área destinada al alojamiento de hombres. Al detectarse el humo, las personas que permanecían bajo custodia fueron evacuadas mientras llegaban los cuerpos de emergencia.
El INM informó que 33 personas extranjeras permanecían en las instalaciones y posteriormente fueron reubicadas temporalmente en otras áreas del inmueble. También aseguró que se realizaron valoraciones médicas preventivas.
La dependencia federal sostuvo que no hubo personas lesionadas. Sin embargo, reportes periodísticos locales dieron cuenta de personas afectadas por inhalación de humo, una diferencia que hasta ahora no ha sido esclarecida públicamente.
Sobre el origen del fuego tampoco existe una conclusión definitiva. El INM planteó preliminarmente que pudo relacionarse con la vandalización de un equipo de aire acondicionado, pero indicó que deberán realizarse los dictámenes correspondientes.
Por ello, atribuir directamente el incendio a las personas detenidas significaría presentar como comprobada una versión que las propias autoridades todavía mantienen bajo investigación.
Bomberos encontraron un área sin aspersores ni hidrantes
Más allá del origen del fuego, la respuesta a la emergencia reveló información sobre las condiciones materiales existentes dentro de la estación migratoria de Janos.
Nueve bomberos voluntarios pertenecientes a dos agrupaciones ciudadanas participaron en las labores para controlar las llamas, de acuerdo con información recopilada por Norte Digital.
Hugo César Azcárate Sánchez, comandante de Bomberos Voluntarios La Última Pradera, señaló que en el área afectada no encontraron aspersores y tampoco tuvieron acceso a hidrantes dentro de las instalaciones.
Antes de la llegada de los cuerpos de emergencia, personal del INM habría intentado combatir el fuego utilizando un extintor. Posteriormente, los bomberos tuvieron que desplegar su propio equipo para sofocarlo.
El testimonio contrasta con el comunicado del INM, que informó sobre la activación de protocolos de emergencia y aseguró que durante la contingencia se priorizó la protección de las personas alojadas.
Las condiciones en Janos ya habían generado preocupación
Para la Red Jesuita con Migrantes México (RJM MEX), el incendio no puede analizarse únicamente como una emergencia ocurrida durante la noche del 12 de septiembre.
La organización aseguró que desde semanas antes existía información sobre condiciones inadecuadas de alojamiento, incertidumbre entre la población detenida y permanencias que podían alcanzar hasta 15 días.
“Desde hace semanas se tenía conocimiento de las condiciones inadecuadas de alojamiento en esa estancia; de detenciones prolongadas por hasta 15 días”.
Las preocupaciones sobre el funcionamiento de Janos tampoco comenzaron con el incendio. Organizaciones dedicadas al acompañamiento de personas migrantes han realizado visitas y documentado previamente las condiciones en las que permanece esta población.
El posicionamiento de la Red Jesuita cuestionó particularmente que la privación de la libertad continúe utilizándose como una herramienta habitual dentro de la política migratoria mexicana.
“No se trata de conductas individuales aisladas: son el resultado previsible de una política migratoria que sostiene la detención como eje de la gestión de la movilidad humana”, cita el comunicado emitido.
Organizaciones exigen investigar las condiciones de la estación
La Red Jesuita pidió conocer dónde y bajo qué condiciones permanecen las 33 personas que se encontraban dentro de las instalaciones cuando comenzó la emergencia.
Entre sus demandas también se encuentra garantizar que puedan comunicarse con sus familias y representantes legales, además de conocer públicamente su estado general de salud después de la exposición al humo.
La organización solicitó una investigación independiente sobre el incendio y una revisión de la infraestructura, rutas de evacuación, servicios médicos, alimentación, acceso a información y protocolos de protección civil.
Además, pidió respetar los límites legales de la detención migratoria y avanzar hacia alternativas que consideren criterios de necesidad, razonabilidad y proporcionalidad.
La discusión sobre la infraestructura adquirió mayor relevancia este 15 de septiembre. La Fundación para la Justicia recordó que, después del incendio ocurrido en Ciudad Juárez en 2023, se plantearon modificaciones de seguridad para las estaciones migratorias.
Entre las medidas señaladas estaban disponer de hidrantes, extintores, ventilación adecuada y ventanas, además de reducir la presencia de materiales capaces de generar gases tóxicos durante un incendio.
El señalamiento de los bomberos sobre la ausencia de hidrantes y aspersores en el área afectada de Janos abre ahora interrogantes sobre las medidas implementadas en estas instalaciones.
El antecedente de Ciudad Juárez vuelve a pesar sobre el INM
El incendio en Janos ocurre tres años después de una de las tragedias más graves registradas dentro del sistema de detención migratoria mexicano.
El 27 de marzo de 2023, un incendio en una estancia del INM en Ciudad Juárez dejó 40 personas migrantes muertas y decenas lesionadas mientras permanecían bajo custodia de autoridades mexicanas.
La cercanía entre ambos casos no significa que sus causas sean iguales. En Janos no se reportaron fallecimientos y todavía se investiga cómo comenzó el fuego.
Sin embargo, el nuevo incidente vuelve a colocar en discusión las condiciones de seguridad que deben existir en espacios donde las personas no tienen libertad para abandonar las instalaciones por decisión propia.
La Red Jesuita también relacionó Janos con otro episodio registrado durante agosto en la Estación Migratoria Siglo XXI de Tapachula, donde personas detenidas protestaron por su permanencia prolongada y falta de información.
Para la organización, estos acontecimientos forman parte de un problema relacionado con las condiciones de alojamiento y la utilización de la detención como respuesta ante la movilidad humana.
“La protección de la vida y la integridad de las personas en movilidad humana no puede seguir dependiendo de la suerte o la buena voluntad”.
Tres días después del incendio en Janos, todavía quedan preguntas por responder: cuáles eran las condiciones de protección civil, cuánto tiempo llevaban detenidas las personas y qué determinarán los peritajes sobre el origen del fuego.
También queda por conocer si las condiciones señaladas por los bomberos derivarán en una revisión de la estación y qué medidas tomará el INM para evitar que una emergencia similar vuelva a ocurrir.
